B

Bawitools

Compresor de Imágenes

Soporta: JPG, PNG, WEBP, AVIF, GIF, BMP, TIFF · 100% local, sin subir archivos Online Gratis

Sube tu imagen

Arrastra y suelta o haz clic para seleccionar

📄 📷 .jpg,.jpeg,.png,.webp,.gif,.bmp
QUÉ SE OPTIMIZAComprime JPG, PNG, WEBP y GIF manteniendo la calidad visual.

MODO DE COMPRESIÓN


Seguro

5–25%
Solo recomprime el ZIP. Conserva absolutamente todo: videos, macros, transiciones, animaciones.

Balanceado

25–55%
Recomprime ZIP + optimiza imágenes a 85% de calidad.

Máximo

45–75%
Imágenes a 70% de calidad con resolución reducida.

RESULTADO


El archivo comprimido aparecerá aquí

Selecciona o arrastra un archivo para comenzar
Guía de compresión de imagen

Comprimir imágenes: reducir el peso sin cambiar de formato

Qué hace exactamente comprimir una imagen, en qué se diferencia de redimensionarla y hasta dónde conviene apretar

Comprimir una imagen es reducir su peso en disco manteniendo el mismo formato y las mismas dimensiones. Es distinto de convertirla —que cambia el formato— y distinto de redimensionarla —que cambia el número de píxeles—. Las tres cosas reducen el tamaño del archivo, pero por caminos diferentes y con consecuencias diferentes.
OperaciónQué cambiaCuándo usarla
ComprimirEl detalle interno; el formato y las dimensiones noLa imagen se ve al tamaño correcto pero pesa demasiado
RedimensionarEl número de píxeles: la imagen pasa a ser más pequeñaLa imagen tiene mucha más resolución de la que se va a usar
ConvertirEl formato del archivoNecesitas otro formato por compatibilidad o por eficiencia

Qué hace realmente la compresión

En un formato con pérdida como JPEG o WebP, comprimir significa ajustar cuánta información de detalle fino se descarta. El codificador analiza la imagen por zonas y decide qué variaciones son lo bastante sutiles como para que el ojo no las eche de menos. Bajar la calidad amplía ese margen: se tira más información y el archivo encoge.
La relación no es lineal, y ese es el dato práctico más útil: las primeras bajadas de calidad reducen muchísimo el peso sin diferencia apreciable, mientras que las últimas apenas reducen ya y en cambio degradan de forma visible. El punto dulce está en la parte alta de la escala, no en el extremo.

Hasta dónde apretar según el uso

DestinoCriterioNota
Web y redes socialesCalidad alta, no máximaLas plataformas suelen recomprimir por su cuenta al subir
Adjunto de correoCalidad media-altaEl objetivo suele ser entrar bajo un límite concreto de tamaño
Documento que se va a imprimirCalidad altaLa impresión revela artefactos que en pantalla pasan desapercibidos
Archivo o copia maestraNo comprimirGuarda el original intacto y comprime solo las copias de trabajo

La pérdida generacional: el error más caro

Cada vez que una imagen con pérdida se comprime, se descarta información. Si tomas el resultado y lo vuelves a comprimir, la nueva pérdida se aplica sobre una imagen ya degradada — y el daño se acumula. Repetido varias veces, el resultado se llena de bloques y halos aunque cada paso individual usara una calidad "alta".
La regla práctica: comprime siempre desde el original, no desde una versión ya comprimida. Si tienes que probar varios niveles, vuelve al archivo de partida cada vez en lugar de encadenar compresiones.

Qué tipo de imagen se comprime mejor

  • Fotografías con zonas suaves —cielos, retratos, paisajes— se comprimen extraordinariamente bien: hay mucha información redundante que descartar sin que se note.
  • Imágenes con mucho grano o textura fina —follaje, arena, fotos con ruido de sensor a ISO alto— se resisten: casi cada píxel es distinto del vecino y hay poco margen.
  • Capturas de pantalla, texto y gráficos planos se llevan mal con la compresión con pérdida: los bordes nítidos generan halos muy visibles. Para estos conviene un formato sin pérdida.
  • Imágenes ya comprimidas tienen poco margen adicional, y forzarlo solo produce pérdida generacional.

Cómo comprimir tus imágenes paso a paso

Comprueba primero las dimensiones

Si la imagen tiene mucha más resolución de la que vas a necesitar, redimensionarla antes te dará más reducción y sin degradar nada.

Sube tus imágenes

Arrástralas a la zona de carga o haz clic para seleccionarlas. Todo se procesa dentro de tu navegador.

Ajusta el nivel y observa el resultado

Empieza por una calidad alta y baja poco a poco. En cuanto veas artefactos, has pasado el punto óptimo.

Descarga y conserva el original

Guarda siempre el archivo de partida: si más adelante necesitas otra versión, querrás comprimir desde él y no desde la copia.

Redimensionar cambia el número de píxeles de la imagen; comprimir mantiene las dimensiones y reduce el detalle interno que se guarda. Si tu imagen es mucho más grande de lo que se va a mostrar, redimensionar reduce más y sin pérdida apreciable.

Con niveles altos de calidad, en una fotografía normal es prácticamente imperceptible. La degradación se hace visible al bajar mucho: aparecen bloques en las zonas planas y halos alrededor de los bordes nítidos.

Se puede, pero no conviene: cada compresión con pérdida se aplica sobre el resultado ya degradado de la anterior y el daño se acumula. Comprime siempre desde el archivo original.

No. La compresión mantiene el mismo formato; un JPG sigue siendo JPG y un PNG sigue siendo PNG. Si lo que necesitas es cambiar de formato, usa el conversor correspondiente.

Porque PNG es sin pérdida: no descarta información, solo optimiza cómo se codifica, así que el margen es mucho menor. Si el contenido es fotográfico y no necesitas transparencia, convertir a JPG o WebP reducirá muchísimo más.

Sí. Todo el procesamiento ocurre dentro de tu navegador y las imágenes no se envían a ningún servidor, así que ni las fotos ni los datos de ubicación que puedan llevar en sus metadatos salen de tu dispositivo.


Gratis

Sin registro

Compresión 100% local

Tus imágenes nunca se suben a un servidor

Comentarios

Inicia sesión para dejar un comentario